Para cuando comience el verano se estima que las heladerías más caras de Buenos Aires tengan el kilo a un precio cercano a los 35 pesos. Esta situación marca una clara tendencia del mercado local donde empresas como Persicco, Freddo y Volta apuestan a un producto superpremium y ubican a otras heladerías en nuevos segmentos. Las marcas premiun están disputando un mercado que sólo en la temporada veraniega factura 30 millones de pesos en Buenos Aires. Una de las ventajas de este negocio es que no tiene límites etarios en su target y se desarrollan acciones para todo público. Las principales heladerías que se ubican
en el nivel más alto están llevando a cabo cambios en
su comunicación, estética de los locales, el pack de delivery, programas de fidelización y combinan nuevo productos con mas valor agregado que el propio helado.
Diciembre es el mes de mayores ventas para las heladerías. Ya con clima de verano y en medio de las fiestas de fin de año, el consumidor inaugura la temporada con el placer de un producto ideal para las altas temperaturas, aunque ahora esta industria también cuenta con la ventaja de que el consumo de helado se haya desestacionalizado y extendido a todo resto del año.
La experiencia fue demostrando que el tomar un helado es mucho más que elegir un postre y comprar el producto en un lugar, es elegir un punto de encuentro entre amigos, una reunión pre salida de un sábado a la noche y un símbolo de pertenencia a la joven clase vanguardista y ABC1. Así, la competencia de heladerías premium también se ha ido ampliando al ritmo de los clientes. A la tradicional Freddo, que marcó un hito en el segmento ABC1, se sumaron Pérsicco, Volta, y otras cadenas que lentamente intentan posicionarse entre los consumidores más cotizados, como Chungo y El Piave, o los nuevos jugadores como Victoria Cream y Módena.
Sin embargo, ante la tendencia por un consumo cada vez más sano y de bajas calorías, el negocio empieza a buscar la forma de ofrecer alternativas para no perder clientes y ganar a aquellos que prefieren productos Light. Durante el invierno, los bombones y tortas fueron cubriendo los espacios vacíos que dejaban los consumidores de helado evitando el frío, pero vuelto el verano es claro que el cuidado vuelve a ser clave, más cuando la batalla desde el ministerio de Salud de la Nación pasó del tabaco a la obesidad.
Como gran innovador, Freddo ya se hizo eco del concepto y una de las apuestas más fuertes de la temporada 2007 es el lanzamiento de más gustos dentro de la línea Light, que fue relanzada en el mes de abril y que ahora amplía la apuesta.
Diego Bramajo, gerente Comercial de Freddo, explicó que las ventas ya representan un suceso en las heladerías, y que superaron las expectativas de captar un 10 por ciento de nuevos consumidores. La apuesta tiene que ver con la búsqueda de mayores ofertas para un segmento de la población que elige cuidarse. “La tendencia que estaba detectada es que lo light o diet se relaciona con el sacrificio y las privaciones, con gente que tiene problemas de salud y que no puede darse los gustos. Sin embargo, hoy es sinónimo de vida sana”.
El principal medio que eligió Freddo para promocionar la ampliación de su línea Light son los mismos puntos de venta, que se encuentran decorados con los nuevos sabores.
Cada vaso pequeño contiene entre 61 y 91 calorías de acuerdo al sabor elegido que puede ser mousse de limón, dulce de leche, chocolate, frutilla y los nuevos sabores “Naranja - Durazno” y “Frutilla - Naranja - Banana” Light.
La comparación de calorías se iguala a los productos más elegidos por aquellos que consumen bajas calorías, como puede ser una manzana, una barra de cereales, un yoghurt o un postre dietético.
“Continuamente buscamos innovar en la propuesta de sabores para sorprender a nuestros consumidores. Este nuevo producto combina el sabor propio de los ingredientes naturales que forman el helado artesanal”, explicaron en la compañía.
Además, “Freddo Light forma parte de la estrategia que tenemos pensada para este verano 2007”, dice Sergio Grattón, director general de Freddo. Como resultado de los primeros meses de la puesta a prueba, junto a los nuevos consumidores que lograron atraer, un 10 por ciento de la demanda actual se inclina por esta opción.
En Pérsicco también hay una variedad de cuatro gustos Light que forman parte de la línea Livianitos. Tal como explican en la compañía, estos helados poseen una composición calórica menor a los tradicionales, vienen en cuatro gustos, que son crema americana, crema vainilla, dulce de leche y chocolate y sus calorías son de 89 a 98 calorías según el sabor.
En Volta, por su parte, proponen la opción Light, con cinco sabores que son chocolate, dulce de leche, crema americana, crema vainilla y frutilla.
Más de lo mismo
Además de las ofertas Light y las opciones de sabores y productos diferentes, los puntos de venta son claves en la seducción del consumidor, ya que la ambientación de cada marca le da un toque de distinción y personalidad a las heladerías, que son mucho más que un lugar de paso.
En ese sentido, Pérsicco ha logrado convertir a su esquina de Salguero y Cabello en un lugar de encuentro para los jóvenes. Lo mismo pasa con Volta, que le ha dado un toque especial, para un target más adulto, a su local de Av. Del Libertador.
Freddo es la mezcla justa de un lugar para todas las edades, y ha sabido canalizar los casi 40 años de experiencia en un ambiente cálido y afectivo para sus consumidores. El éxito de la marca se materializa también a través de su programa de fidelización, donde tienen más de 160.000 contactos que se adhirieron al programa Único, una excepción entre las marcas Premium.
Con la tarjeta que te hace partícipe del programa, se obtienen descuentos en restaurantes y algunos productos como vinos, pero el premio predilecto de los consumidores es cambiar los puntos por más helado Freddo, lo que suma valor para la empresa, según explicó Bramajo.v |
|
|
|